domingo, 15 de agosto de 2010





Espera al día hasta que caiga, como pintada por el sol. La veo, en la etérea arena de la madrugada, extenderse como la playa. La muchacha de luces, de leches y fuegos, presta su cuerpo para que conversen la noche y la mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario